Siete décadas por Cannes: La dolce vita
"No era un gran filme, existe por esa escena. Y allí estábamos Marcello y yo”.
Anita Ekberg.
Las estrellas, a veces, son tan frívolas y superficiales como toda esa sociedad que, de forma visionaria, retrata Fellini en su película bisagra entre el neorrealismo y sus posteriores obras simbolistas. Por si la archiconocida secuencia en la Fontana de Trevi no fuera suficiente para ganarse un puesto en la Historia del Cine están también su libérrima estructura, su visión profundamente moral y unas inolvidables interpretaciones. Y de propina la palabra “paparazzi” tomada de uno de los personajes que, errantes por Via Veneto, fotografían la decadencia de la noche romana. Imprescindible revisar en Filmin la copia restaurada por “The Film Foundation” de Martín Scorsese, director de otra famosa deriva nocturna.


