Rara
Sara tiene 13 años y vive con su hermana pequeña Cata, su madre separada y la compañera sentimental de esta, en una rutina no muy diferente de la de cualquier familia. A la zozobra propia de la adolescencia se suma la batalla iniciada por su padre para que las hijas vivan con él, lo que le despierta dudas sobre su entorno; no acierta a comprender si la extraña es ella, su contexto o ese mundo de prejuicios que, poco a poco, va descubriendo.
Rara, basada libremente en el caso de una jueza chilena a quien la justicia le quitó la custodia de sus hijas por su orientación sexual, es el primer largometraje de Pepa San Martín, autora que considera el cine como un arma política pero que escapa de todos los tópicos reivindicativos para contar (que no comentar) de forma silenciosa cómo la sociedad tradicional amenaza el equilibrio de una familia diferente. En este universo femenino –dirigido, escrito e interpretado principalmente por mujeres– son los personajes masculinos (el padre, el director del colegio) los elementos discordantes, portavoces de un patriarcado que, interiorizado por todos, ejerce una presión sutil pero firme.
La cinta está llena de detalles humanos y rituales domésticos que, observados con tacto y ternura, rebosan autenticidad. Para ello, San Martín despliega una inteligente y hábil puesta en escena que nunca abandona la perspectiva de su protagonista y se construye en largos planos; desde el travelling inicial hasta encuadres prolongados que permiten respirar a la narración y hacer aflorar una naturalidad apuntalada por veraces interpretaciones entre las que destaca el notable trabajo de las más jóvenes, Julia Lübbert (Sara) y Emilia Ossandón (Cata). Y así, lo que podría haber sido un alegato militante, un arrebatado drama familiar con su segmento de juzgados o simplemente un coming to age al uso se transforma en un sensible retrato de una familia, feliz y natural, en una observadora crónica social y un empático ejercicio para la normalización llamado a ser, a la postre y afortunadamente, una película de época.
José Félix Collazos


