Puta mina
Puta mina se abre con un inmersivo travelling vertical al interior de un pozo. Las vibrantes texturas de este plano introductorio evocan la abstracción pictórica y el onirismo de las pesadillas en este documental producido por el Laboratorio de Antropología Visual del MUSAC. La realidad es que son imágenes capturadas por los mineros durante su encierro y huelga de hambre en 2016 contra el desmantelamiento de un sector que durante años fue en las cuencas mineras, literalmente, una forma de entender la vida. Esas grabaciones son casi las únicas imágenes con las que un colectivo de realizadoras ha armado un proyecto para dar voz con sus testimonios a la historia no contada de las mujeres que formaron parte de un universo masculino regido por la solidaridad y la convivencia con la constante amenaza de la muerte.
La edición de conversaciones entre mujeres de distintas generaciones construye un relato que comienza en la posguerra –con el sector considerado industria de interés nacional– y que atrajo familias de todos los territorios en busca de un porvenir que en aquel tiempo se presentía tan negro como el carbón de las vetas en las que trabajaron. Un sistema paternalista lleno de beneficios como viviendas, economatos propios y educación gratuita que derivó en “patronalismo” como estructura de control y dependencia social. La orfandad que trajo la reconversión del sector se relata en los difíciles momentos de la “marcha negra” y las últimas grandes manifestaciones mineras como abanderadas de la reivindicación obrera, sin soslayar algún mal endémico de la lucha de clases: desunión, pérdida de la hermandad y la burocracia de las centrales sindicales. Una introspección en la memoria colectiva con sentimientos contradictorios en la que las mujeres se reivindican como visibilizadoras del conflicto con sus pioneras movilizaciones y su activismo actual. Y desde su cuenca (Ciñera) a la que consideran por su diversidad “una pequeña España” nos interpelan a buscar un futuro en común que pueda ser tan compartido como las culpas que nos han llevado a este presente.
José Félix Collazos


