Protopartículas
El uso de la voz en off en cine sigue siendo un debate no resuelto. Considerada “anticinematográfica” desde algunas posiciones puristas que consideran que la narrativa de este arte debe estar cimentada en aspectos puramente visuales (y que justifican el diálogo como sonido diegético de lo mostrado en pantalla), pocos han sido los autores que han ampliado los horizontes de su uso. Quizás, su más ilustre ejemplo lo tengamos en la obra de culto Une simple histoire (Marcel Hanoun, 1959) donde el cineasta jugaba a la superposición y contradicción de la voz del narrador frente a los diálogos y situaciones presentados en el encuadre, creando así una nueva lectura sobre lo visto que multiplicaba las interpretaciones.
Al margen de otras interesantes consideraciones sobre el punto de vista, como las del narrador omnisciente, algunas corrientes de cortometrajistas defienden su uso como un eficaz canal de información para hacer avanzar el desarrollo de las historias con economía de medios.
A caballo entre estas dos posiciones, Protopartículas (Chema García Ibarra, 2009) condensa en sus escasos siete minutos una historia que bien podría, desarrollada, ser un ejemplo de largometraje de ciencia ficción variante serie B o también la triste odisea de un “lunático” en su doble acepción más literal. El resultado es una obra de humor sordo y melancólico, que ilustra el relato en primera persona con una variopinta sucesión de planos en blanco y negro que juegan al contraste y a la paradoja, no sólo entre lo narrado y lo mostrado, sino dentro del encuadre donde seguimos las peripecias de un atolondrado astronauta en hilarantes situaciones de cotidiana vida cañí. El autor, además, con la estructura de la obra a través de la sucesión de planos autónomos y su articulación con el texto, establece un dialogo con otra forma de expresión contemporánea y con sustancial anclaje en la ciencia ficción como es el comic.
El resultado de estas confrontaciones, aunque cómico, deja un poso agridulce, una sensación de empatía hacia el destino de los incomprendidos, que queda reflejado en la soledad de este Mayor Tom perdido en la odisea de sobrevivir en los suburbios.
José Félix Collazos


