Plan de salida
En 2011 salió a la luz el reportaje (guardado durante un año) Adiós a la vida del escritor Juan José Millas, quien acompañó de víspera las últimas horas y reflexiones de Carlos Santos, un ciudadano anónimo que decidió consciente y libremente poner fin a su vida con la ayuda de la asociación Derecho a Morir Dignamente. La dolorosa empatía con el protagonista de aquel acto final y furtivo en un hotel madrileño está condensada en esta frase del autor: “también vi en su mirada esa curiosa mezcla de desafío y desamparo que descubro en la mía cuando tropiezo con mi rostro en los espejos de los ascensores. (...)”. Algo más difícil resulta la identificación con Max (Nikolaj Coster-Waldau) solicitante de los servicios del Hotel Aurora, una secreta instalación especializada en suicidios asistidos y rodeada de un gélido paisaje en consonancia con la fría puesta en escena de este drama psicológico. Jonas Alexander Arnby (Cuando despierta la bestia, 2014) esquiva en su segundo film todos los recursos melodramáticos para construir la atmósfera emocional ante una decisión desesperada, mientras contrasta la quietud del entorno con el desasosiego interior de un hombre con una enfermedad terminal que descubrirá que ha firmado un contrato sin marcha atrás.
A partir de aquí la cinta reelabora los tropos del thriller y la ciencia ficción para introducir una narrativa misteriosa que cuestiona –como la mente del protagonista afectado por un tumor cerebral– el concepto de realidad y en última instancia la difusa línea de la cordura en los contornos de la vida. El resultado es un disruptivo rompecabezas, potenciado por las visiones que provocan las drogas y estimulantes durante el trance, con indiscutible voluntad estilística y que abre sugerentes interrogantes pero que cierra confusamente la intriga que habita en su discurso. Muy por encima de su arriesgada estructura quedan las cuestiones pendientes sobre uno de los últimos tabúes que el director plantea con honestidad y rigor, pero también con un minimalismo que dificulta la capacidad de conmover al espectador.
José Félix Collazos


