Magallanes
Es envidiable (sobre todo comparando con estos lares) la capacidad de la cinematografía latinoamericana para arreglar las cuentas con su pasado más reciente. Si el pasado año estuvo marcado por el triunfo de los autores latinos en las grandes citas cinematográficas (Berlín, Venecia, San Sebastián...) el estreno de Magallanes –ganadora del Colon de Oro en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva 2015– confirma varios de los valores del saludable momento por el que pasan las obras de esa geografía: sólidos guiones, interpretaciones veraces, compromiso, preocupaciones sociales, personajes complejos, ambigüedad moral y la búsqueda de un lenguaje propio (en el más amplio sentido del término, conceptual y estilístico) para reflejar la violencia, interna y externa, que ha sacudido sus sociedades en los últimos años.
Excelentemente interpretada, conmovedora y humana, la película de Salvador del Solar avanza entre inteligentes giros de guión hacia su catarsis final: una búsqueda de redención personal y colectiva que a pesar de quedar perfectamente resuelta nos deja un gran espacio a la reflexión.
José Félix Collazos


