Ghosts
Ghosts, premio de la Semana Internacional de la Crítica en Venecia, encapsula su acción en un día concreto y posterior a su producción: 26 de octubre de 2020. Situar la diégesis en un futuro inmediato –ya pretérito al escribir estas líneas– es una estrategia para denunciar, a través de la ficción, una realidad de la Turquía actual, con un sombrío porvenir de represión social bajo el autoritario gobierno de Erdogan. En esta jornada con un apagón que paraliza Estambul –la metáfora más obvia en un film lleno de otros pequeños momentos muy significativos– asistimos a la vida cotidiana en una ciudad al borde del colapso a través de la perspectiva de cuatro personajes que se entrecruzan en numerosos instantes. Una joven bailarina, la madre de un preso, una artista-activista y un intermediario sin escrúpulos son los “fantasmas” en penumbra que vehiculan la denuncia sobre una sociedad en vertiginosa transformación. Intolerancia, abuso a refugiados, represión, corrupción y misoginia (acentuada tras abandonar el país la Convención de Estambul y el bochornoso trato dado a la presidenta de la Comisión Europea) contradicen la imagen de la “Nueva Turquía”, mantra repetido por las autoridades para maquillar de modernidad un proceso especulativo de gentrificación en los barrios populares de la ciudad del Bósforo.
Con enfoque semidocumental y una línea de tiempo tan fracturada como las vidas y la ciudad que representa, el film avanza y retrocede reiteradamente con narrativas entrecruzadas; un rompecabezas donde los eventos se superponen para indagar otras formas de contar. La cámara, nerviosa y al acecho, registra amplias panorámicas en contraste con primerísimos planos; y en la edición se insertan grabaciones de teléfonos móviles que sugieren la vigilancia sobre los habitantes de una policía omnipresente. Al final, solo una pequeña linterna proporciona un destello de esperanza en la juventud frente a la rancia tradición que aprisiona una ciudad históricamente situada en la dicotomía: “Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul”.
José Félix Collazos


