El triunfo
Cuando en 1985 el actor sueco Jan Jönson aceptó dirigir un taller de teatro en la prisión de alta seguridad de Kumla –para adaptar Esperando a Godot con un grupo de reclusos– poco podía imaginar que el desenlace de esta experiencia llevaría a Samuel Becket a afirmar “Es lo mejor que le ha pasado a mi obra desde que la escribí”. Partiendo del texto Moments of Reality que el propio Jönson escribió posteriormente para reflejar su vivencia personal, el también intérprete Emmanuel Courcol (Cessez le feu, 2016) ha adaptado esos hechos a la Francia contemporánea para reivindicar, una vez más, la capacidad sanadora del arte y su poder de superación personal cuando se integra en una experiencia colectiva. El trayecto narrativo que propone el film (desde las reticencias iniciales de los internos hasta su total implicación) no está muy alejado de otras plantillas dramáticas, pero la aguda observación que el realizador desarrolla sobre el universo carcelario y el insólito grupo de reclusos –de los que desconocemos sus antecedentes penales– acaba dotando de una profunda humanidad a un film que sortea con habilidad el didactismo y la tentación documental para –incluso con tonos de comedia– encontrar un genuino realismo.
Los numerosos incidentes, las ansias de libertad y los anhelos personales que plantea la propuesta se enriquecen con interacciones psicológicas, juegos interdisciplinares y la enorme capacidad de sugerencia de la obra del autor irlandés; una fuente inagotable de subtexto sobre el absurdo existencialista. Los presos y su profesor –bloqueado en una crisis personal y profesional– se reflejan especularmente en los personajes de la obra representada donde un grupo de personajes anclado en la monotonía espera la llegada de un cambio a su vida que nunca se produce. Pero el tedio y la ausencia de significado de la existencia humana pueden ser superados por la posibilidad de liberación (artística y real) que se abre con la gira fuera del recinto carcelario. El único suspense, que no sorpresa, que habita en esta película humanista y generosa.
José Félix Collazos


