El caftán azul
Halim es un “maalem”, un maestro alfayate que tiene una pequeña tienda en la medina de Salé en la que confecciona y vende caftanes tradicionales. Junto a su esposa Mina, conforma una pareja de mediana edad que será puesta a prueba con la llegada de un apuesto aprendiz, Youssef, objeto de las furtivas miradas del sastre que interpreta Saleh Bakri con unos expresivos ojos perpetuamente llenos de añoranza, melancolía y deseo. Se abre así un tiempo de aprendizaje compartido por todos los vértices este triángulo sentimental que Maryam Touzani rueda con la misma minuciosidad y delicadeza que conlleva la ejecución de la tradicional prenda marroquí del título.
Aquí, el estilizado trabajo de cámara, siempre atento al detalle, transita entre las ricas texturas de los tejidos y una gran proximidad a los rostros de los personajes –que a su vez se estudian constantemente entre sí– para capturar toda la cartografía de emociones de un territorio íntimo y personal en el que las escasas influencias externas entran con el sonido sombrío y autoritario de la llamada a la oración de las mezquitas o con las episódicas visitas de las clientas. Una elegante propuesta, sensual y contenida, con algún apunte social y una cadencia sosegada que va desplegando las capas de los diferentes tipos de amor pero que, en su devastador tramo final, revela la conmovedora belleza del matrimonio protagonista; una relación tan delicada y pacientemente construida como el mejor de los trabajos artesanales.
José Félix Collazos


