Desahuciando el miedo. Aritmética ciudadana
Desahuciando el miedo, un documental sobre las luchas de las PAHs de Iruñea, tiene en su claro subtítulo la matriz sobre la que sustenta todo su necesario discurso: el trabajo de las organizaciones ciudadanas que nacieron en los meses posteriores al "15 M" para dar respuesta a una de las consecuencias más sangrantes de la burbuja inmobiliaria y la voracidad financiera; el abandono y pérdida de familias de sus propias viviendas tras el descalabro que siguió a la fatídica noche que cayó Lehman Brothers.
Sus autores, Txus San Vicente y Sergio Elia, nos ofrecen una radiografía histórica de un tiempo que, desgraciadamente, todavía no hemos dejado atrás pero que mira con orgullo al pasado para mostrarnos cómo el esfuerzo colectivo y la solidaridad han abierto un esperanzador panorama hacia el futuro. Y lo hace a través del testimonio de 6 anónimos ciudadanos (Jesús, María, Marcos, Ana, Dani y Sirley) que combinados con las intervenciones de miembros de las Plataformas de Afectados por la Hipoteca van contando su drama personal, lleno de miedos e inseguridades, hasta reproducir frente a la cámara un paralelo proceso de "empoderamiento" similar al tránsito individual que tuvieron cuando, acompañados por los voluntarios de las PAHs, tomaron las riendas de sus propias vidas hacia un destino, esta vez sí, mejor. Sus conmovedores testimonios tienen el valor de la autenticidad y aquí es donde queda patente el valor de el trabajo de dirección que, de forma transparente, sin forzados encuadres ni movimientos, los hace cercanos a pesar de mantener una distancia respetuosa sobre su experiencia, dejando fluir una emotividad contenida que nunca cae en el sentimentalismo ramplón.
Se trata, pues, de un documental de "testimonios", donde las intervenciones a cámara se alternan con imágenes que evocan espacios abandonados (y que se llenan de vida al final de la obra como positiva metáfora visual) y sobre las que se sobreimpresionan los datos económicos, sociales y jurídicos que aportan la información necesaria para ayudar al espectador a reconstruir desde el plano personal e íntimo un contexto colectivo a la vez que estructuran el trabajo en diferentes bloques. La fórmula, aunque reiterativa, se revela eficaz para el mensaje: la movilización y la organización de individualidades para encarar los problemas de forma colectiva se traduce en una mayor justicia para todos, una sociedad más solidaria porque, parafraseando su más famoso slogan, SÍ SE PUEDE.
José Félix Collazos


