Coronación
En el oscuro caserón de los Ábalos situado a las afueras de Santiago, quedan los últimos miembros de una familia de ascendencia española antaño influyente y respetada. Allí pasa sus últimos días Doña Elisa (María Canepa), una mujer autoritaria con demencia senil, junto con dos asistentas y su nieto Andrés (Julio Jung), un maduro solterón de existencia solitaria y vacía al que –en sus propias palabras– “no le queda nada por delante… y tampoco por detrás”. A este mundo cerrado llega Estela (Adela Secall), una inocente y joven campesina para cuidar de la anciana. Pero en este universo claustrofóbico, envasado al vacío, la entrada de aire nuevo sólo puede provocar descomposición. La creciente obsesión de Andrés por la menor y las marcadas diferencias de edad y clase social desatan los conflictos internos de su monótona existencia e inician un proceso de deterioro físico y moral que discurre paralelo al ocaso de su caduco mundo burgués.
Basada en la obra homónima de José Donoso –exponente de la llamada “novela psicológica”–, la película adapta el decadente mundo del autor, poblado de ambientes enrarecidos y obsesivos personajes, con una caligrafía visual repleta de recuerdos, poesía y sensaciones para filmar la tensión soterrada, los deseos y angustias de unos personajes hacia un climax emocional que explota en la última parte de la cinta: una decrépita fiesta con ecos de Viridiana, incluida la ironía, las referencias religiosas y la desesperanzada visión de la condición humana del maestro Buñuel. Un trabajo que fue recompensado con el premio a la mejor dirección en el festival de Montreal, además de otros galardones, y donde destaca la conmovedora composición que Julio Jung hace de su personaje.
José Félix Collazos


